domingo, 2 de mayo de 2010

Capítulo 5: Extraña coincidencia (Alice)


Sentí un suave peso en mi muñeca y me desperté. En mi mano había una nota, la leí y un par de lágrimas descendieron por mis mejilas, lo amaba tanto…
Miré la pulsera que reposaba en mi muñeca y era preciosa. Las esmeraldas estaban perfectamente talladas en forma de corazón con una cadena dorada al borde.
Estaba muy confundida ¿Qué hacía yo en mi habitación? Solo recuerdo haber visto al perfecto principe Dylan. Espera. ¿Dije perfecto? Mi cabeza estaba toda revuelta. Dylan estaba ahí conmigo, pero de pronto aparecieron los ojos azules que me habían arrebatado el corazón. Y otra vez sentí ese pinchazo en mi cuello. Lo toqué suavemente y me recorrió la misma corriente eléctrica que la otra vez.
Salí de mi habitación para hablar con Dylan, pero me encontré a Henry.
-Buenos días Alice-me sonrió como un idiota.
-Igualmente alteza-le dije formalmente intentando irme.
-¿Por qué me tratas así?-me cogió por un brazo y me acercó hacia él- Te vas a casar conmigo, eres mi prometida-me besó a la fuerza.
-¡¿Quién te crees para besarme?!-le grité-No te conozco de nada, déjame en paz, no me caso porque quiera, mi padre me está obligando así que ni se te ocurra tocarme.
Me iba a responder pero una voz lo interrumpió.
-Buenos dias altezas-dijo Dylan haciendo una reverencia- Alice ¿te importaría acompañarme?-su voz se notaba furiosa. “Que raro” pensé- Acuerdate que estuvimos hablando y no terminamos.
-Por supuesto Dylan-pasé mi brazo por el suyo y enseguida se tensó, pero no me importó. Caminé a toda prisa para poder alejarme de Henry.
Cuando estuvimos lo suficientemente lejos de él le agradecí a Dylan.
-Muchas gracias Dylan, no sabes de lo que me libraste-suspiré.
-¿Por qué? ¿No es tu prometido?-seguía muy furioso.
-Si pero…solo me caso con él porque mi padre me obliga-él parecía aliviado- ¿Qué pasó en el torreón? No me acuerdo de nada.
-Esto…-pensó un poco-te desmayaste y… yo t-te llevé a tu habitación-no parecía muy seguro de lo que estaba diciendo.
-¿En serio?-sabía que me estaba mintiendo, pero aún así quise ser amable con él- Pues muchas gracias Dylan.
Le sonreí dulcemente y entonces vi un bonito colgante que colgaba de su cuello. Pero algo en mí me decía que no preguntara porque lo llevaba puesto.
Pasó todo el día y antes de acostarme decidí subir al torreón, quería pensar claramente en todo lo que había pasado.
-Alice-me llamó alguien-Date la vuelta.
Di la vuelta y allí se encontraba el con la misma máscara del otro día y esos electricos ojos mirándome. Corrí hacia él y me tropecé pero el me mantuvo entre sus brazos.
-Mira que eres torpe mi princesita-sacó una sonrisa preciosa- me has hecho cambiar mucho.
-¿Yo?-pregunté toda ruborizada mientras me intentaba parar yo sola, pero el hecho de que él me tocara, me derretía.
-Si, tu. Antes de conocerte siempre era muy frío, no me gustaba que la gente me hablara… y nunca había sentido lo que siento por ti. Te quiero Allie.
-Tú también me has hecho cambiar mucho. Yo siempre deseaba que la gente me halagara y me estuviera dando regalos, pero ahora cuando me lo dicen me siento rara. Era una niña malcriada pero no sé… todo ha cambiado desde que te conozco. Han sido un par de días pero…siento que ya pasaron años desde que me enamoré de ti. Te quiero, pero por favor dime como te llamas.
-Lo siento princesa, pero no debo, sería muy peligroso para ambos. Te juro que antes de que te cases te lo diré. Y por favor, cuando te diga quien soy, no te enfades conmigo, sabes que solo quiero tu bien.
-Está bien. ¿Te puedo preguntar porque dices que me has hecho daño?-el suspiró-Por favor-le supliqué.
-De acuerdo, pero no me tengas miedo, soy incapaz de hacerte un daño mayor del que te he hecho. Dime que no te alejarás de mí por lo que soy-me pidió con miedo.
-Te lo prometo, sería incapaz de dejarte aunque seas el mayor monstruo de todo el reino.
-Pues por ahí vas bien. Soy el peor monstruo que hay en este mundo. Yo…cuando me da la luz del sol, me debilito completamente, me hace demasiado daño la luz. Mi corazón no…no late. Y no como comida normal, bebo sangre. Por eso tienes esas dos marcas en el cuello.Soy un vampiro. Te juro que no volveré a hacerlo, solo fue un impulso, pero es que tu sangre es deliciosa y… antes de hacerte daño me mat…
No lo dejé acabar porque me abalancé sobre él y le besé. No me importaba lo que era y podía beber de mí toda la sangre que quisiese. Me separé de él y le miré.
-No me importa lo que seas, tampoco me importa que hayas bebido mi sangre, por que lo que más quiero en este mundo es que seas feliz.
-Gracias Allie-me abrazó y yo apoyé mi cabeza en su pecho.
Y entonces vi el mismo colgante que tenía Dylan esta mañana. Lo tenía guardado en el bolsillo. Pensé preguntarle porque lo tenía pero primero hablaría con Dylan.
-¿Te gustó la pulsera?-preguntó mientras besaba mi pelo.
-Claro que si, es preciosa.
-No tanto como tú-me sonrojé- Eres hermosa cuando te sonrojas.
-Te dije que no me gustaba que me dijeran eso.
-Lo sé, pero no puedo negar lo obvio. Eres la mujer más hermosa que haya visto. Te amo mi princesita.
-Yo también te amo, mi principe.

5 Comments ;):

Bel* dijo...

T.T oohh que tortolitos mas monos! XDD *O* me encanto el capitulo! Dylan es tan lindo..y Allie esta sospechando haber lo que pasara ahora... UFF ya quiero que sea domingo que se me pase la semana rapidoo :)

Sophie/ dijo...

apenas vi tu blog, y me encanto seguire leyendolo (:
pasa por el mio pliss

Lauriitaah13 dijo...

uff!Que boniiiiiiiiiitooooo!!!!!
<3 me encanta !!
bss

Shake & Pear! dijo...

SUBE YAA que por una vez que me paso.. -.-" Me encanta la historiaaaaaa!! SUBE RAPIDO xDé y pasame la foto del tuenti XD
Scheteffy

Sandra dijo...

¡¡Ayyyyy, me encantó la historia!!
¡Qué bonito! Y ese Henry... ¬¬ qué asco me da, en serio. No me gusta nada.
¡¡Porfiiiiii, renueva pronto, Vicky, que me dejas intrigada!!
^^

 

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