domingo, 4 de abril de 2010

Capítulo 1: La fiesta (Alice)


Ya todo estaba preparado para mi cumpleaños número 18. Había vivido toda mi corta vida en el castillo, con mis padres, los reyes de Laragor, el reino más grande al norte del Mar Oscuro. Así que yo era la princesa de ese gran reino. Siempre he soñado con casarme y formar una familia con el hombre que ame, pero para alguien de la realeza eso es casi imposible. Digo casi porque mi hermana si se ha casado con alguien que quiere, pero yo…no tendré la misma suerte. Justo al día siguiente de mi cumpleaños habría un baile de máscaras donde mi padre escogería a mi futuro esposo. Le había suplicado cientos de veces que me dejara a mi escoger, hasta mi madre lo había intentado convencer. No me resulta nada raro que mi padre me quiera casar con un rico príncipe, lo único que le interesa es el dinero y acabar con nuestro reino enemigo: Aledant.
Suspiré derrotada, ya todo estaba perdido. Me puse el elegante vestido verde con encaje en la parte baja que mi madre había escogido para mí. Llamé a una de mis sirvientas para que me ayudaran a recogerme el pelo.
-Dakota, recógeme el pelo, pero deja que caigan algunos mechones por fuera-le dije a mi sirvienta preferida.
-Por supuesto alteza.Si me permite se ve usted hermosa.-todo el mundo sabía que me encantaba que me lo dijeran.
-Muchas gracias Dakota, es bueno que de vez en cuando me lo recuerden.
Yo era así, había sido criada de esa manera y no me importaba admitirlo: era una niña malcriada. Lo se, pero nadie me va a hacer cambiar mi forma de ver y hacer las cosas.
-Listo alteza, ¿puedo retirarme?
Me miré en el espejo y estaba radiante. Mi pelo cobrizo estaba perfectamente recogido en un elaborado moño y algunos rizos caían de forma hábil sobre mi nuca y a ambos lados de la cara.
-Es perfecto, retírate y dile a mi madre y a mi hermana que vengan a verme.
-En seguida.
Deseaba ver al hijo de mi hermana. Era un niño absolutamente adorable. Mi hermana se había casado con el rey Elliot a los 16 años y ahora a sus 20 ya era madre del pequeño Elliot de 3 años.
-Hermana ¡Que hermosa te ves!-dijo entrando con Elliot en sus brazos.
-Muchas gracias Alanna, tu también estás deslumbrante. ¿Puedo cargar a mi sobrino?-extendí mis brazos y ella deposito al pequeño Elliot- Hola Elliot, eres un niño precioso- el pequeño rió.
-Pronto tu también tendrás a tu bebe-dijo mi madre entrando por la gran puerta de madera.
-Lo sé mamá, pero no va a ser del hombre que amo. ¿Por qué papá se empeña en casarme con un hombre que ni siquiera voy a tener la oportunidad de conocer bien?
-Lo siento hija, pero él es el rey y no se puede hacer nada en contra de sus órdenes. Además adivina quien regresó para tu cumpleaños y acompañado.
-¿Quien? ¿Ethan? ¿Ya se casó?-mi madre sonrió.
Ethan era mi hermano mayor. Se había ido a recorrer muchos reinos ya que le encantaba viajar.
-¿Dónde está?-pregunté ansiosa, hacía mas de 1 año que no lo veía-Toma Alanna-le entregué a Elliot.
-Acompáñame hija, está en el jardín con su esposa.
¡Era cierto! Mi hermano se había casado y estoy segura de que tendría que ser muy agradable ya que Ethan era muy testarudo en esos aspectos.
Nos dirigimos hacia el gran jardín que le había costado a mi madre hacer durante más de 12 años. Cruzamos el gran arco de lirios blancos que había en la entrada y vi a Ethan de espaldas con una mujer.
-¡Ethan!-levanté un poco el vestido para no caerme mientras corría hacia él.
-¡Alice! Estás hermosa-dijo mientras me abrazaba-No lo puedo creer, has crecido mucho. No sabes lo que te extrañé.-dijo mientras me miraba con esos ojos color miel que extrañaba tanto.- Allie-me soltó- te presentó a mi esposa Bryana y a mi futuro hijo o hija.
Me giré hacia la mujer y vi que era muy hermosa: Su pelo estaba recogido en un moño lleno de rizos negros y sus ojos eran de un color azul muy profundo. Miré su abultado vientre y tendría como unos 7 meses.
-Encantada de conocerla Alteza-dijo mientras hacía una reverencia- Ethan me ha contado que era muy hermosa, pero se ha quedado corto-me sonrió y sentí una punzada de celos porque la verdad ella era mucho más hermosa que yo, pero enseguida desaparecieron.
-Oh, no me llames alteza, eres la esposa de mi hermano y me puedes llamar Alice. Y ni se te ocurra hacer otra reverencia que le hará mal al bebé-la regañé.
-De acuerdo Alice, encantada-nos abrazamos- Y felicidades por tu cumpleaños.
-Muchas gracias Bryana, vamos a la fiesta que ya llegaron todos los invitados. Estoy deseando que todo el reino te conozca.
De camino al castillo Bryana y yo estuvimos hablando y supe que nos llevaríamos muy bien. Ella tan solo tenía un año más que yo. Por supuesto como había adivinado era una mujer muy agradable y dulce.
Nos pusimos a un lado de la escalera principal que bajaba hasta el gran salón de baile donde se celebraba la fiesta. Y empezaron a anunciarnos.
-Y aquí la joya de todo nuestro reino y sobre todo de nuestro rey: La hermosa princesa Alice.
Me erguí y comenzé a bajar las escaleras con una gran sonrisa en mi rostro. Cuando me hacían una reverencia movía la cabeza en señal de aceptarla y seguía mi camino. Podía escuchar como todo el mundo me halagaba. Cosa que no me resultaba nada raro. Así era mi vida. Asi era ser una princesa.

2 Comments ;):

Bel* dijo...

ALa escribes muy bien!

Me fascino el capituuloooo a subir yaa de acuerdo??' Peroo yaaa!!!


Alice: jaja..si asi es ser educada creida egocentrista pero a final eso cambiara no es asi???

[~Laura~] dijo...

Vaya!!es geniial!!
espero que sigas escribiendo pronto!!
bss

 

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